Nuevos registros. económicos señalan un incremento interanual del 34% en la relación insumo-producto, encareciendo las labores de siembra, cosecha y transporte en las zonas productivas.
Los indicadores de poder de compra para el sector agropecuario muestran un escenario de creciente presión de costos operativos. De acuerdo con los últimos relevamientos sectoriales, la relación insumo-producto se deterioró de manera significativa al requerirse actualmente unos 9 kilos de maíz para poder adquirir un solo litro de gasoil, lo que representa una suba interanual del orden del 34% en la paridad de intercambio. Este encarecimiento relativo complica los márgenes de rentabilidad de los productores en plena campaña agrícola.
El combustible constituye uno de los insumos más críticos en la estructura de costos de cualquier explotación extensiva e intensiva, incidiendo de forma directa en las labores de laboreo, siembra, pulverización, cosecha y en la posterior logística de traslado hacia los centros de acopio y puertos. Cuando el valor del gasoil evoluciona por encima de los precios de los granos, se produce un desfasaje financiero que obliga a los productores a extremar la eficiencia operativa para no comprometer el capital de trabajo.
Para las economías regionales del norte argentino, y en particular para los productores de granos y cultivos intensivos en Jujuy, esta suba en la relación de precios relativos golpea de lleno la competitividad logística. Distancias más largas hacia los grandes mercados de consumo sumadas a un gasoil más costoso en términos de producción cerealera reducen el saldo neto por hectárea, haciendo indispensable una rigurosa planificación financiera y el uso de tecnología de precisión.
En conclusión, el encarecimiento del gasoil frente al maíz pone de manifiesto la vulnerabilidad ante la distorsión de precios relativos en la macroeconomía. Monitorear estos indicadores con rigor técnico y buscar eficiencias de consumo en cada etapa de la cadena agrícola se vuelve condición indispensable para resguardar la sustentabilidad de las empresas agropecuarias en el interior del país.






