Con el objetivo de conquistar el mercado de la Unión Europea, la Asociación Oñoiru lanza una tienda de marca propia en Varsovia, apostando por formatos innovadores y producción 100% agroecológica.

La Asociación de Agricultura Agroecológica Oñoiru, entidad que agrupa a más de 150 familias agricultoras en Itapúa y Caazapá, ha formalizado su estrategia de expansión internacional con la instalación de una oficina comercial en Polonia. Este paso estratégico busca diversificar el consumo de yerba mate paraguaya en más de 30 países de la Unión Europea, posicionándola no solo como el tradicional mate, sino como un insumo versátil para el mercado global.

Desde el punto de vista técnico y productivo, el proyecto se apoya en un modelo de producción 100% orgánica y sostenible. La propuesta comercial no se limita a la exportación de materia prima, sino que introduce formatos innovadores, incluyendo bebidas frías y presentaciones tipo té, diseñadas específicamente para adaptarse a los hábitos de consumo europeos. Este salto de escala ha sido posible gracias a una inversión superior a los G. 2.232 millones canalizada a través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA) del MAG, fortaleciendo la capacidad industrial de la asociación.

Con una trayectoria de ocho años, la organización ha logrado estabilizar una comercialización anual de hasta 230.000 kilos, demostrando que la rentabilidad económica es plenamente compatible con el impacto social y ambiental. Para los productores locales, este hito representa la concreción de una transición hacia la industrialización propia, dejando atrás la etapa de meros proveedores de materia prima para convertirse en exportadores de producto terminado con identidad propia.

La apuesta por Polonia como centro logístico y comercial subraya la visión de la organización de capturar mercados de alta exigencia. Según las autoridades de la asociación, el éxito de esta iniciativa depende de la capacidad de adaptar el producto a nuevas facetas de consumo, garantizando siempre la trazabilidad y la calidad orgánica que demanda el consumidor europeo contemporáneo, consolidando así un proyecto que busca arraigar a las familias rurales a través de una actividad altamente competitiva.