Con tecnología de última generación y uvas procesadas íntegramente en territorio provincial, la nueva bodega estatal busca posicionar a La Pampa en la Indicación Geográfica Patagonia. El proyecto reduce costos logísticos y garantiza la calidad al evitar traslados de larga distancia.
El proyecto vitivinícola de Casa de Piedra ha marcado un momento histórico con su primera vendimia procesada en origen. Impulsada por el gobierno de Sergio Ziliotto, la bodega inició la producción de varietales Chardonnay, Pinot Noir y Malbec, utilizando tecnología de automatización y control de temperatura de última generación.
El presidente de Fiduciaria La Pampa, Diego Ullan, calificó los resultados iniciales como “muy positivos”, destacando que el procesamiento local evita el deterioro de la uva que antes sufría largos traslados hacia Mendoza.
La primera tanda de uvas ingresó el 12 de febrero, proveniente de la chacra del Ente del Río Colorado, sumando luego producción de firmas de renombre como Catena Zapata.
Este último actor ya evalúa duplicar su superficie de cultivo en la zona, que actualmente ronda las 60 hectáreas, gracias a las condiciones sanitarias excepcionales del enclave: una región libre de plagas y con baja incidencia de granizo o heladas fuera de término.
Para acompañar este crecimiento, la provincia avanza en obras de infraestructura hídrica para aumentar el caudal de riego, beneficiando no solo a la vid sino también a cultivos emergentes como el pistacho. Se espera que las primeras botellas producidas íntegramente en la bodega estén disponibles para el mercado en diciembre de este año, consolidando la apuesta pampeana por agregar valor en su propio territorio y proyectarse al mercado nacional e internacional.






