Impulsado por productores locales y firmas del sector, un proyecto productivo busca escalar desde una experiencia artesanal inicial hacia la industrialización masiva, apuntando a sustitución de importaciones y nuevos mercados.
Un ambicioso proyecto productivo avanza en la provincia de Tucumán con el objetivo de transformar el cultivo de café en una nueva actividad económica a gran escala. La iniciativa, impulsada por referentes del sector como Andrés Martín (presidente de Simpro SRL) junto a actores del Consorcio Productivo para Economía Regional, creció desde una prueba inicial con apenas 20 semillas en un bidón hasta alcanzar cerca de 200.000 potenciales plantas en los últimos cuatro años.
Los emprendimientos se desarrollan en áreas específicas como El Cadillal, Alpapuyo y el trayecto hacia Potrero de las Tablas, donde se evalúan tanto cultivos en sotobosque -integrando las plantas al entorno forestal sin necesidad de desmontar- como ensayos experimentales a cielo abierto. El foco principal está puesto en la producción de café de especialidad con identidad diferenciada, apuntando a abastecer un mercado nacional fuertemente dependiente de las importaciones provenientes de países como Brasil, Colombia, Costa Rica y Perú.
Desde el sector productivo señalaron que ya existen muestras de interés de compradores para adquirir la futura producción local e incluso se proyecta una plaza internacional a largo plazo. Como parte de la estrategia de expansión y vinculación con nuevos inversores, el próximo 3 de octubre la localidad de Tapia será sede del primer Festival Nacional del Café, una jornada orientada a visibilizar el potencial de esta naciente economía regional.






