El primer cuatrimestre de 2026 marca el mejor desempeño de los últimos 22 años, impulsado por el ajo, las papas congeladas, la cebolla y el salto tecnológico en semillas.
La horticultura argentina ha alcanzado un hito sin precedentes. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones del sector sumaron 265 millones de dólares, consolidándose como el mejor registro para este período en más de dos décadas. Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, esto representa un crecimiento del 17% en valor y un 12% en volumen respecto al año anterior, con 269.351 toneladas exportadas.
El motor de este crecimiento fueron las “hortalizas pesadas”. El ajo fresco lidera el podio con 105 millones de dólares (un 21% más), seguido de cerca por las preparaciones de papa congelada, que marcaron un nuevo récord al superar los 110 millones de dólares. Este último dato es clave, ya que refleja una industria nacional que avanza con éxito en el agregado de valor en origen.
Otros productos también dieron sorpresas positivas. Las semillas hortícolas registraron un salto impresionante del 84%, consolidando el prestigio internacional de la genética argentina, mientras que la cebolla fresca creció un 72%. Asimismo, se destacó el regreso triunfal de la batata a los mercados externos, con sus mejores números desde 2004, sumado al crecimiento en las ventas de zapallos, calabazas y zanahorias.
Brasil se mantiene como el socio comercial estratégico y principal comprador de nuestra oferta, seguido por Estados Unidos, Chile y Europa. Desde el sector público y privado, este desempeño se celebra no solo por el ingreso de divisas, sino por lo que implica para el desarrollo de las economías regionales: más inversiones, mayor tecnología en procesos y un impulso sostenido a la creación de empleo en toda la cadena productiva.







