En Tucumán y Salta, las lluvias de marzo ya duplicaron los promedios históricos. Los productores advierten que la falta de obras estructurales agrava el impacto en los cultivos.
Las intensas precipitaciones acumuladas en las últimas semanas han saturado los suelos del NOA, transformando una perspectiva hídrica inicialmente favorable en una situación de alerta roja.
Tucumán: El drama de la saturación
En localidades como La Madrid, el desborde de canales no solo afectó campos, sino que obligó a la evacuación de familias, marcando la gravedad del escenario. Más dramático aún es el panorama en la zona de Los Andes – Simoca. En su área, el pluviómetro marcó 1300 mm en los últimos tres meses, triplicando el promedio normal (lo que habitualmente llueve en un año y medio).
Esta saturación ya se traduce en pérdidas directas: se estima una merma del 20% en caña de azúcar en zonas bajas, mientras que el cultivo de zapallo y sandía se dan por perdidos debido al lodo. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), José Frías Silva, fue contundente: “En apenas una jornada cayeron 220 mm. Aunque el estado general de los cultivos es aceptable, el deterioro de caminos y desagües es crítico”.
Un patrón regional La situación se replica en toda la región:
En Salta: En Metán, en un solo día cayeron 145 mm de agua, superando ya los 1000 mm anuales (el equivalente a un año normal).
Santiago del Estero: Marzo suma 237 mm, más del doble de la media histórica.
Desde CRA (Confederaciones Rurales Argentinas), el mensaje es de urgencia: la reconstrucción llevará tiempo, pero es imperativo avanzar en obras hídricas y mantenimiento. Sin caminos transitables ni canales operativos, el esfuerzo productivo del NOA queda a merced de los pronósticos, que aún anticipan más agua para los próximos días.