El organismo meteorológico de la ONU anticipa un episodio fuerte del fenómeno climático para los próximos meses. Temperaturas récord, sequías y lluvias torrenciales ponen en máxima alerta a las cadenas productivas globales.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado que las condiciones de “El Niño” en el Pacífico tropical evolucionarán rápidamente hacia un episodio de gran intensidad en los próximos meses. Con anomalías de temperatura superficial que podrían superar los 2°C, este evento climático natural, amplificado por el cambio climático global, promete alterar los regímenes de precipitaciones y temperaturas en regiones clave para la producción agropecuaria.
El diagnóstico de la ONU es contundente: el calentamiento de las aguas del Pacífico no es un fenómeno aislado, sino un regulador global que, al combinarse con una atmósfera ya sobrecalentada por el efecto invernadero, incrementa drásticamente la energía disponible para eventos extremos. Según Celeste Saulo, directora general de la OMM, esto se traducirá en un aumento del riesgo de olas de calor marinas y terrestres, además de una mayor probabilidad de sequías severas o lluvias torrenciales dependiendo de la ubicación geográfica.
Para las economías regionales, el desafío es la incertidumbre operativa. Mientras se prevén condiciones más secas en el océano Índico tropical y gran parte de Australia, el impacto en América Latina será dispar, con zonas de Centroamérica y el noroeste sudamericano enfrentando déficits hídricos, mientras otras regiones podrían sufrir excesos pluviales. Esta variabilidad obliga a los sistemas productivos a redoblar la apuesta por las herramientas de pronóstico estacional y los sistemas de alerta temprana.
La lección que dejaron los episodios 2023-2024 —años que batieron récords de temperatura global— es que la resiliencia es el único camino. La OMM enfatiza que, aunque el fenómeno es un proceso natural, la capacidad de los gobiernos y del sector privado para mitigar el impacto sobre la salud y la agricultura dependerá de la precisión con la que se utilicen estos datos técnicos para ajustar la planificación productiva en tiempo real.







