El ajuste al alza de la Bolsa de Comercio de Rosario prevé un volumen 28% superior al último récord, impulsado por mejores rendimientos y el retroceso del Spiroplasma.
La última estimación de la Bolsa de Comercio de Rosario ha sacudido positivamente las proyecciones para la campaña 2025/26. Con un ajuste que suma 420.000 hectáreas respecto a marzo, la producción nacional de maíz alcanzaría las 67 millones de toneladas. Este incremento se apoya no solo en la mayor superficie, sino también en lluvias oportunas que potenciaron los rendimientos en etapas críticas del cultivo.

Un factor determinante en este salto productivo es el control sanitario. A diferencia de ciclos anteriores diezmados por el “achaparramiento” del maíz, esta campaña transcurre sin daños de consideración por Spiroplasma. La fuerte inversión en genética resistente y el monitoreo intensivo por parte de los técnicos han permitido proteger el potencial de los materiales sembrados, especialmente en las zonas más vulnerables del norte argentino.

En términos territoriales, la producción se concentra fuertemente en la zona núcleo, con Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe liderando el volumen nacional. No obstante, el desafío se traslada ahora al terreno comercial y logístico. Con un volumen comercializable estimado en 53 millones de toneladas, la infraestructura de transporte será puesta a prueba para movilizar este flujo colosal hacia los puertos y centros de consumo.

Finalmente, el balance exportable podría superar las 40 millones de toneladas, una cifra que impone presión sobre los precios y la capacidad operativa del sistema agroexportador. Mientras el maíz celebra su recuperación, la soja muestra una realidad distinta con una proyección de 48 millones de toneladas, lo que representa una caída del 2,9% respecto al ciclo previo, marcando la disparidad de esta campaña