Con una inversión de USD 110 millones, la compañía alemana puso en marcha la primera fábrica del sector construida desde cero en el país en 15 años. El proyecto refuerza la producción nacional de los modelos Atego y Accelo, claves para el transporte regional.

La industria automotriz argentina marcó un punto de inflexión este viernes con la inauguración oficial del Centro Industrial Zárate de Mercedes-Benz Camiones y Buses. El evento, que contó con la presencia de la plana mayor de Daimler Truck a nivel global y altos funcionarios del Gobierno Nacional, celebra no solo una inversión de USD 110 millones, sino la ratificación de Argentina como polo estratégico. Se trata de una apuesta de largo plazo en un contexto de apertura económica, donde la marca busca consolidar su liderazgo histórico en el mercado local.

Ubicada estratégicamente sobre la Ruta Nacional 9, la nueva planta cuenta con una capacidad instalada para producir hasta 10.000 unidades anuales. Actualmente, el foco está puesto en los camiones livianos y semipesados Accelo y Atego, además de los chasis para buses OH y OF. Esta localización, cercana al puerto, optimiza los flujos logísticos y de exportación, permitiendo a la empresa ser más competitiva frente a la creciente oferta de unidades importadas.

Un diferencial técnico de este centro es la inclusión de la única planta REMAN del país. Este sistema de economía circular permite la reindustrialización de componentes (motores y cajas) con garantía de pieza nueva, reduciendo costos operativos para los transportistas y minimizando el impacto ambiental. En un sector donde el servicio de posventa define la rentabilidad, Mercedes-Benz apuesta a una red de 45 puntos de atención para asegurar que el transporte no se detenga.

Para el sector productivo del interior, como el de Jujuy, la disponibilidad de unidades de fabricación nacional con soporte técnico local es vital. La empresa apunta ahora a desarrollar mercados de exportación regionales y, eventualmente, ampliar líneas de productos según la demanda. Con 500 colaboradores directos y una integración de proveedores locales, la nueva fábrica en Zárate se posiciona como el motor de una cadena de valor que busca eficiencia y tecnología de punta para el transporte argentino.