Las intensas lluvias en el NOA afectaron la calidad de la fruta, mientras que el inicio de la temporada nacional presionó los precios a la baja en el Mercado Central.

El sector citrícola de la región atraviesa un escenario complejo tras un marzo marcado por la inestabilidad climática. Según el Informe de Monitoreo Federal del Mercado Central de Buenos Aires, el precio mayorista del limón registró una caída del 9,19%, cerrando el mes en un valor promedio de $1.243,79 por kilo, frente a los $1.369,72 que cotizaba en febrero.

El principal factor de este descenso fue el exceso de precipitaciones en Jujuy y Salta, que en algunas zonas superaron los 150 mm. Esta humedad, combinada con picos de calor que superaron los 35°C, afectó la sanidad y la “presentación” del producto en los puestos de venta, derivando en una calificación de calidad pobre que obligó a ajustar los valores de salida.

Al panorama climático, se sumó un factor comercial: la mayor oferta. Con el inicio de la temporada nacional, los lotes provenientes del NOA y el Litoral inundaron las naves del Mercado Central, compitiendo además con partidas de importación. Esta abundancia de producto, con una calidad promedio castigada por el agua, generó una presión bajista inmediata en la rentabilidad del productor.

No obstante, el dato interanual aporta una perspectiva distinta. A pesar del mal desempeño mensual, el precio del limón se sitúa un 34,30% por encima de los valores de marzo de 2025 (cuando promediaba $926). Esta cifra refleja que, si bien el mes fue difícil para la comercialización, el sector mantiene una tendencia de recuperación de valor en el mediano plazo.