El presidente de la Sociedad Rural Jujeña remarcó la importancia vital que posee el organismo nacional en materia de investigación, desarrollo tecnológico y asistencia técnica para sostener el crecimiento de las economías regionales.

En el marco de la agenda institucional y los debates sobre el futuro del desarrollo agropecuario, el presidente de la Sociedad Rural Jujeña (SRJ), Fernando Casares, expresó una fuerte defensa del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). El dirigente rural subrayó que la entidad cumple un rol insustituible en la generación de conocimiento científico aplicado a los campos de la región norteña.

Casares remarcó que el trabajo articulado entre los investigadores del organismo y los productores locales permite afrontar con mayores herramientas los desafíos climáticos, sanitarios y de productividad propios de la geografía jujeña. Asimismo, advirtió sobre el impacto negativo que implicaría cualquier merma en la capacidad operativa de las estaciones experimentales desplegadas en el territorio provincial.

Durante sus declaraciones, el referente gremial hizo hincapié en que la asistencia técnica directa y la transferencia de tecnología son los pilares fundamentales para garantizar la competitividad de los pequeños y medianos productores. En este sentido, enfatizó que la presencia institucional del INTA en las zonas rurales consolida el arraigo y fomenta la innovación productiva.

La postura planteada desde la entidad ruralista busca posicionar la discusión en defensa de la infraestructura científico-técnica nacional, recordando que la investigación agropecuaria es un bien público estratégico para sostener la seguridad alimentaria y el desarrollo económico del país.