FACMA advierte que por cada 10% de suba en surtidor, los costos operativos saltan un 3%. Con equipos que consumen hasta 1.000 litros diarios, la rentabilidad de la campaña gruesa está bajo presión.

La escalada de los combustibles, traccionada por la volatilidad del mercado internacional, está golpeando el corazón de la logística agrícola. Luis “Fredy” Simone, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Maquinaria Agrícola (FACMA), encendió las alarmas al confirmar que en solo 30 días el incremento ronda el 29%. Esta dinámica impacta de forma directa en un 9% sobre los costos totales de la actividad, en un momento donde la ventana de cosecha gruesa se extiende al menos hasta mayo.

El peso del combustible en la operación diaria es determinante. Un equipo de cosecha promedio consume entre 600 y 1.000 litros de gasoil por jornada, lo que equivale a la capacidad total de sus tanques. Dado que el número final de las labores se liquida recién al concluir el trabajo, el contratista queda expuesto a una desactualización constante de sus tarifas frente a un surtidor que se mueve casi a diario, licuando cualquier margen de ganancia previsto.
Desde el sector de transporte de cargas (Fadeeac) se suman a la preocupación, alertando que esta suba desproporcionada pone en riesgo la cadena de abastecimiento nacional. Si bien por el momento se descarta un desabastecimiento crítico, el temor de los contratistas es que la escalada de precios no encuentre un techo cercano. En paralelo, la federación sigue gestionando ante el Congreso una Ley especial de tránsito y reformas en el piso del RIMI para aliviar la carga sobre las medianas inversiones.

Como contrapartida, el Gobierno Nacional autorizó mediante la Resolución 79/2026 una ampliación en el corte de bioetanol (maíz y caña de azúcar) en las naftas, elevando el límite del 12% al 15%. Esta medida, que busca aumentar la oferta de producto, representa una oportunidad estratégica para las provincias productoras de caña como Jujuy, aunque el foco inmediato del productor sigue puesto en el precio del gasoil, motor indispensable de la producción regional.