Después de ciclos complejos, el régimen hídrico de este año posiciona a Jujuy ante una de las mejores cosechas de la última década. La combinación de lluvias y una óptima radiación solar está consolidando una calidad de grano superior en las 100.000 hectáreas productivas de la provincia.
Con la siembra finalizada en febrero, el sector se prepara para una cosecha que iniciará en junio, con proyecciones de alcanzar las 100.000 toneladas totales entre cereales, soja y legumbres.
• Maíz y Cereales: La producción se concentra en un 90% en las regiones de Yungas y Valles, con epicentros destacados en zonas como Libertador General San Martín.
• Soja y Poroto: El corazón de las legumbres y oleaginosas está en el sur provincial, abarcando los departamentos de Santa Bárbara y San Pedro.
• El factor diferencial: La alternancia semanal de precipitaciones y sol está permitiendo un desarrollo del cultivo sin estrés hídrico, lo que garantiza un producto con estándar de exportación.
En un año donde los costos de insumos presionan la rentabilidad, un rendimiento excepcional por hectárea es la única vía para equilibrar la balanza comercial del productor jujeño.