Con una suba que supera el 40% en lo que va de 2026, el combustible ya representa casi la mitad de los costos operativos. El sector, octavo complejo exportador del país, solicita medidas urgentes ante un escenario de quebranto.

La industria pesquera argentina atraviesa una tormenta perfecta que amenaza su operatividad básica. En los primeros meses de este año, el precio del gasoil acumuló un incremento superior al 40%, una velocidad que desarmó cualquier planificación empresaria. Para un buque, el combustible representa entre el 20% y el 45% del gasto total; hoy, ese insumo vital se ha transformado en un “impuesto” a la producción que asfixia la rentabilidad de un sector que genera más de USD 2.000 millones anuales en exportaciones.

La crisis es especialmente aguda para la flota fresquera y costera, que opera con márgenes mucho más estrechos que los buques de altura. En puertos como Mar del Plata, las descargas ya cayeron un 40% en el primer bimestre de 2026. Los empresarios advierten que no se trata solo de una caída en las ventas externas, sino de un golpe directo al abastecimiento interno y al sostenimiento de 43.000 puestos de trabajo directos e indirectos en toda la cadena.

El reclamo del sector pone la lupa sobre la carga tributaria. El Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el tributo al CO2 representan casi el 17% del precio final del gasoil naval. Mientras competidores directos como España o Uruguay aplican subsidios y reducciones de IVA para proteger su soberanía alimentaria y productiva frente al shock energético mundial, en Argentina la política de equilibrio fiscal mantiene al sector en una incertidumbre que paraliza las flotas.

A este complejo panorama interno se suma un contexto global hostil: el conflicto en Medio Oriente disparó los fletes internacionales, actuando como un arancel encubierto para los productos argentinos. Ante la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesqueros, las cámaras solicitaron formalmente exenciones impositivas transitorias y un plan de previsibilidad. Sin una mesa técnica que articule soluciones, la industria advierte que la parálisis de la flota nacional es, en el corto plazo, inevitable.