Durante el primer cuatrimestre de 2026, ambos sectores consolidaron una tendencia alcista en volumen y valor, ampliando sus mercados globales tras la gestión de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

El desempeño exportador de la agroindustria argentina durante el primer cuatrimestre del año reflejó un dinamismo marcado en nichos específicos. La cadena porcina, en particular, exhibió un salto cuantitativo notable: el valor de las exportaciones creció un 161% interanual, alcanzando los US$ 6 millones, mientras que el volumen comercializado se incrementó un 78%, totalizando 5.137 toneladas. Este resultado es fruto de una estrategia de apertura que ya cuenta con 54 destinos habilitados para la producción nacional.

La diversificación de mercados ha sido clave para el sector porcino, con envíos que llegan a destinos tan disímiles como Costa de Marfil, China, Filipinas, Congo y países del bloque regional como Uruguay y Brasil. Esta dispersión geográfica protege a la cadena de volatilidad y demuestra una capacidad instalada competitiva a nivel internacional.

Por otro lado, los ovoproductos (huevo entero, yema y albúmina en polvo) reafirmaron su rol estratégico en la cadena de valor alimentaria. Las ventas al exterior alcanzaron los US$ 10,8 millones, un 28,5% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que el volumen llegó a las 1.312 toneladas, marcando un alza del 8%. Estos productos son insumos críticos para industrias globales de mayonesas, panificados y helados, con mercados exigentes como Japón, Dinamarca y Austria a la cabeza.

Finalmente, el sector avícola dio una señal contundente sobre su capacidad de respuesta inmediata al comercio exterior. Argentina logró cubrir en tiempo récord la totalidad de la cuota sin arancel de 333 toneladas de huevo entero y yema, apenas días después de la entrada en vigencia del acuerdo comercial con la Unión Europea, posicionando al país como un jugador ágil y confiable ante las nuevas exigencias del mercado comunitario.