La incorporación de 45 nuevos vagones al Belgrano Cargas abre una pequeña ventana de optimismo. En un sistema logístico donde Jujuy suele quedar al final de la fila, cualquier refuerzo en la flota es, al menos, una oportunidad de alivio.
Nuestra realidad en la balanza
Hoy, el grueso del material rodante suele concentrarse donde la demanda de las grandes exportadoras es más agresiva. Para Jujuy, el tren llega, pero aun así hay productores que deben trasladar su carga hasta Güemes para tener desde allí una oportunidad.
• El costo del doble movimiento: Llevar granos en camión hasta Güemes (Salta) para recién ahí encontrar un vagón.
• El flete de la supervivencia: Seguir moviendo azúcar y recibiendo madera del Litoral con lo justo.
El deseo: Que el derrame sea federal
El sector privado ya puso U$S 27 millones para equipar la línea con nuevos vagones graneros chinos. La lógica es simple: a más vagones circulando, mayor debería ser la disponibilidad para otras estaciones.
• ¿El objetivo? Que Jujuy y su producción recuperen el protagonismo que merece.
• ¿El beneficio? Que ese “impuesto a la distancia”(flete terrestre) baje un poquito más para el productor jujeño, permitiéndole despachar directo desde casa.
La mirada de Campo Jujuy
Es de esperar que, la inversión privada que impulsa el traslado de gran parte de la producción del NOA, no pase de largo por nuestras fronteras. Incrementando la capacidad de transporte, Jujuy tiene la oportunidad de dejar de ser un espectador del progreso ferroviario para ser un protagonista.
Seguimos los datos. Monitoreamos la realidad. Datos, no humo.




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