La automotriz japonesa Nissan evalúa un giro drástico en su estrategia para el país. Siguiendo los pasos de lo realizado en Chile y Perú, la marca analiza ceder su operación comercial y logística a tres grupos empresarios nacionales: Simpa, Tagle y Emotions. Este movimiento marcaría el fin de la etapa de Nissan como filial directa dependiente de Japón, transformándola en una operación gestionada por privados.
El esquema, que podría concretarse entre julio y septiembre, involucra a actores con fuerte peso en el mercado. El Grupo Simpa (líder en motocicletas de alta gama) se uniría al Grupo Tagle (referente en concesionarios de Córdoba) y a la firma Emotions, vinculada a figuras del sector como Pablo Peón. Esta alianza se encargaría de la red de ventas y la postventa de la marca en todo el territorio nacional.
Esta reorganización llega tras el cierre del proyecto productivo en la planta de Santa Isabel (Córdoba) en octubre de 2025, donde se fabricaba la pickup Frontier. Bajo su nuevo plan global de eficiencia, Nissan ha concentrado la producción de la Frontier para América Latina en México. El objetivo corporativo es claro: reducir la capacidad productiva propia a nivel mundial y apoyarse en redes de socios estratégicos para la comercialización.