Especialistas analizaron la presencia de partículas plásticas en ecosistemas de alta montaña en Susques y Jama. El monitoreo busca medir el impacto del turismo y el transporte en uno de los entornos más frágiles de la provincia.

La preocupación por la contaminación ambiental ha trascendido las fronteras de los océanos y ha llegado a las alturas de Jujuy. El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático participó de un estudio internacional de vanguardia para detectar la presencia de microplásticos en ecosistemas de alta montaña, una investigación coordinada a nivel nacional por el INTI en el marco del Convenio de Basilea.

El foco del estudio se centró en el departamento Susques, particularmente en las localidades de Susques y Jama. Esta zona fue seleccionada estratégicamente para evaluar el impacto de actividades humanas como el turismo y el tránsito internacional de cargas. “Estas partículas ya están presentes en casi todos los ecosistemas del planeta, incluso en los más remotos”, advirtieron los especialistas durante las jornadas de capacitación desarrolladas en el Cabildo de Jujuy.

El trabajo técnico fue exhaustivo: se realizaron muestreos de agua en el río Susques utilizando mallas de fitoplancton para filtrar partículas microscópicas. Paralelamente, se llevó adelante una campaña de recolección de macroplásticos sobre la Ruta Nacional 52, donde se recuperaron 30 kilogramos de desechos en apenas un kilómetro y medio, de los cuales la mitad eran materiales plásticos.

Este proyecto, que contó con la participación activa de GIRSU Jujuy y la Universidad Nacional de Jujuy, no solo busca el diagnóstico, sino también la sensibilización comunitaria. Los resultados finales, que se encuentran en proceso de análisis, serán fundamentales para diseñar nuevas estrategias de gestión ambiental y prevenir que la contaminación plástica comprometa la salud de los recursos hídricos y la biodiversidad de la Puna jujeña.