La planta emblemática de Campana, pionera en la producción de negro de humo (proceso industrial complejo que transforma hidrocarburos líquidos o gaseosos en un polvo de carbono fino) en Latinoamérica, inició el proceso de vaciamiento dejando un vacío crítico en la cadena de suministros.
El panorama industrial argentino sufre un duro revés con el cierre definitivo de Cabot Argentina en la ciudad de Campana. Tras más de seis décadas de operación ininterrumpida, la compañía —que fue la primera unidad de manufactura de la corporación en Latinoamérica— anunció el cese de sus actividades y el inicio del desmantelamiento de su planta productiva. La decisión deja a más de 150 familias sin su principal sustento y pone en alerta al gremio químico regional.
Cabot no era una empresa más; era el corazón de la producción de negro de humo, un insumo esencial y crítico para la fabricación de neumáticos, plásticos y productos de caucho en todo el país. Desde su inauguración en 1962, la planta supo evolucionar de una capacidad modesta a procesar 85.000 toneladas anuales, utilizando materia prima 100% nacional —como el aceite decantado de YPF Ensenada—, consolidándose como un eslabón estratégico de la soberanía industrial.
El impacto de esta noticia trasciende los balances financieros y toca la fibra emocional de una comunidad que creció a la par de las chimeneas de la avenida Larrabure. A pesar de haber sido pionera en proyectos de sostenibilidad y autoabastecimiento eléctrico, la realidad operativa actual dictaminó un final abrupto. El cierre representa no solo la pérdida de empleos calificados, sino también un desafío logístico para las industrias que dependen de su producción.
Con el apagado de sus máquinas, Campana pierde a uno de los actores fundamentales de su polo industrial. Mientras se aguardan detalles sobre los términos de las indemnizaciones y las negociaciones gremiales, el sector observa con preocupación cómo un símbolo del progreso y la vanguardia manufacturera se retira del mercado, dejando un vacío difícil de llenar en el corto plazo.






