C Biogás se convirtió en la primera empresa en certificar y vender créditos de carbono en Córdoba bajo el Estándar CBA, demostrando que la gestión inteligente de efluentes es una nueva fuente de ingresos para el campo.
La planta de 3C Biogás, ubicada en el epicentro productivo del sur cordobés, ha logrado cerrar el círculo virtuoso de la bioeconomía. A través de la digestión anaeróbica de más de 200.000 toneladas de residuos agroindustriales —provenientes de la industria del maní, frigoríficos y producción porcina—, la firma no solo inyecta 40.000 MWh al sistema interconectado, abasteciendo a unos 3.000 hogares, sino que ahora ha logrado monetizar su impacto ambiental positivo.
La reciente certificación de 29.369 créditos de carbono bajo el Estándar CBA, validados por el IRAM y comercializados a través de la plataforma MEVA, representa un hito fundamental para la provincia. Este proceso consolida un circuito completo: generación, certificación, registro y venta de activos ambientales, transformando lo que antes era un costo de gestión de residuos en una unidad de negocio con impacto global.
Además del biogás y la energía, el proceso genera digestato, un fertilizante orgánico de alta calidad que retorna a los suelos agrícolas de la zona, cerrando el ciclo de nutrientes. La monetización de estas acciones —al evitar la emisión de metano, un gas con un potencial de calentamiento global significativamente superior al CO2— aporta un flujo de ingresos extra para el emprendimiento, dándole sostenibilidad económica a una práctica ambientalmente necesaria.
El caso de 3C Biogás ilustra que la transición hacia una producción más verde no es un costo, sino una ventaja competitiva. Mientras el mundo demanda trazabilidad y menor huella de carbono, este modelo demuestra que la ciencia y la tecnología aplicadas al campo son las herramientas definitivas para fortalecer la rentabilidad del sector agroindustrial argentino.






