La firma Clapp, proveedor clave de componentes para la planta de Stellantis en El Palomar, decretó el cese de sus operaciones tras meses de fuertes recortes, profundizando la crisis de la cadena de valor automotriz nacional frente al avance de piezas importadas.

El impacto de la recesión económica y el enfriamiento de la actividad industrial cobró una nueva y pesada factura sobre el entramado productivo nacional. La empresa autopartista Clapp, radicada en la localidad bonaerense de Jeppener, confirmó el cierre definitivo de su planta tras no poder soportar el derrumbe en los niveles de producción de vehículos y la caída abrupta de la demanda por parte de las terminales automotrices.

La caída de la firma se precipitó como consecuencia directa del fuerte recorte en la fabricación de unidades en la planta de Stellantis en El Palomar, donde se ensamblan los modelos Peugeot 208 y 2008. Ante la retracción de los pedidos, la autopartista ya había implementado drásticos ajustes previos, incluyendo la desvinculación de la mitad de su personal y la suspensión de turnos operativos, medidas que finalmente resultaron insuficientes para evitar la quiebra y el cierre total de las instalaciones.

Desde las cámaras que nuclean al sector industrial y de componentes advirtieron que este caso no es aislado, sino la punta de lanza de un proceso de desarticulación más amplio que afecta a toda la cadena metalmecánica. Los empresarios apuntan que las nuevas inversiones y plataformas de ensamblaje automotriz priorizan de manera creciente la utilización de piezas importadas en detrimento de los componentes nacionales, achicando los márgenes de integración local y amenazando miles de puestos de trabajo calificado en todo el país.

A este escenario adverso se suman los recurrentes reclamos gremiales y empresarios por el peso de la presión fiscal en cascada y los costos logísticos internos, factores que restan competitividad a la industria frente a los mercados externos. La desaparición de proveedores locales de trayectoria deja un vacío complejo de reemplazar en la cadena de valor industrial, encendiendo luces de alerta en un sector clave para la economía regional.