Según el último índice de la Fundación FADA, la carga tributaria supera la ganancia generada por cada hectárea del cereal en Argentina. El combo de costos en alza por el conflicto en Medio Oriente y la actualización de tasas implementadas por cada provincia, deja al cultivo en una situación crítica.

La campaña de trigo 2026/27 arranca con señales de alarma máxima para los productores argentinos. De acuerdo con el reciente informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), la participación del Estado en la renta agrícola del trigo alcanzó un inédito 104,4%. Esto significa que la carga impositiva es mayor a la renta generada; en términos prácticos, el resultado económico no alcanza siquiera para cubrir el pago de los impuestos.

Este escenario crítico es el resultado de una “tormenta perfecta” que combina factores internacionales y locales. Por un lado, la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz dispararon los costos de insumos clave: la urea, un fertilizante vital para el trigo, aumentó un 43% desde diciembre. Por otro lado, la suba del combustible impactó de lleno en los fletes, encareciendo la logística especialmente en las regiones más alejadas de los puertos.

Sin embargo, el informe de FADA advierte que no todo es culpa de los costos globales. La actualización de los impuestos inmobiliarios rurales (con subas promedio del 79% nacional) y el incremento de las tasas municipales (32% en promedio) han erosionado los márgenes de maniobra del productor. “Cuando la renta se achica, los impuestos fijos representan una porción cada vez más grande del negocio”, explicaron las economistas de la entidad.

A nivel general, el índice FADA para todos los granos (soja, maíz, girasol y trigo) subió al 62,5%, lo que implica que de cada $100 que genera una hectárea, $62,50 van al Estado. Con la siembra a solo un mes de distancia, el trigo se encuentra en una zona de vulnerabilidad extrema, donde producir requiere cada vez más recursos para obtener rentabilidades que, en muchos casos, ya han pasado a terreno negativo.