Cada 31 de marzo, Argentina conmemora el Día Nacional del Agua, una fecha destinada a despertar la conciencia sobre la importancia, el uso y el aprovechamiento de los recursos hídricos en todo el territorio nacional.
A diferencia del Día Mundial (22 de marzo), nuestra celebración tiene una raíz profundamente federal. El origen se remonta a 1963, cuando se realizó en Córdoba el Primer Congreso Nacional del Agua. En aquel encuentro, pionero en la ingeniería hidráulica de la región, se instituyó la fecha que luego sería oficializada por Resolución Ministerial en 1970 y extendida a todo el país en 1972.
El agua es un recurso renovable pero estrictamente limitado y frágil: solo el 3% del agua del mundo es dulce y apta para el consumo humano. Para el sector productivo de Jujuy, la gestión sostenible de este recurso no es solo una necesidad ambiental, sino una prioridad estratégica ante los desafíos del cambio climático y la variabilidad hídrica en nuestros valles y puna.
Preservar las fuentes naturales y optimizar los sistemas de riego es, hoy más que nunca, la garantía de nuestra soberanía alimentaria y desarrollo industrial.