En un movimiento estratégico para consolidarse como polo minero regional, la provincia de Salta presentó un ambicioso balance de gestión: 31 declaraciones de impacto ambiental emitidas en apenas cien días y una cartera que ya supera los 70 proyectos activos, con el litio como gran protagonista.

La política minera salteña ha logrado diversificar su “embudo” de proyectos, asegurando el flujo desde la exploración hasta la producción efectiva:
• 35 proyectos de litio: 4 ya están en producción y 5 en etapa de construcción.
• Minería Metalífera: Expansión en oro, plata y cobre con 15 proyectos en exploración inicial.
• Boratos: Un sector consolidado que creció un 35,2% en exportaciones durante 2025.
El Secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, destacó que bajo el esquema del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la provincia ya cuenta con proyectos estratégicos que suman más de US$ 7.500 millones. Entre los más destacados aparecen el proyecto Rincón (Río Tinto) con US$ 2.700 millones y PPG (Ganfeng Lithium) con US$ 3.000 millones.
Pese al volumen de inversiones anunciadas, el dato que más impacto causó en el Senado es que apenas el 1% del territorio con potencial minero ha sido explorado. Este bajo nivel de conocimiento geológico es, precisamente, lo que define la política de Estado de Salta: la urgencia de ampliar la exploración para asegurar que el ‘embudo’ de proyectos siga creciendo en las próximas décadas.
Para acompañar este desarrollo, la estrategia salteña apuesta a la territorialización de la educación, fortaleciendo la sede de la Universidad Nacional de Salta en San Antonio de los Cobres. El objetivo es claro: alinear la formación de los jóvenes de la Puna salteña con la demanda técnica de las operadoras internacionales.
Fuente: Panorama Minero