La empresa canadiense Jaguar Uranium dio a conocer los primeros resultados de su campaña superficial en el departamento de Malargüe, revalorizando un distrito histórico clave para los minerales críticos.
La actividad minera en la provincia de Mendoza suma un nuevo capítulo de gran relevancia para la transición energética global. La compañía canadiense Jaguar Uranium presentó los primeros resultados de laboratorio correspondientes a su campaña de exploración superficial en el histórico proyecto Huemul, ubicado en el departamento de Malargüe, confirmando la presencia de altas concentraciones de uranio, cobre, vanadio y plata.
El programa de trabajo, que abarcó el análisis de muestras de roca y canales distribuidas en ocho objetivos dentro de una superficie superior a las 27.000 hectáreas, arrojó valores muy alentadores. Si bien se trata de una etapa temprana de exploración que aún no permite calcular reservas definitivas, los ensayos revelaron concentraciones destacadas de vanadio (llegando hasta el 1,27%) y registros de plata de hasta 708 gramos por tonelada, además de muestras de uranio y cobre que superaron los límites máximos de detección analítica.
Asimismo, uno de los hallazgos geológicos más importantes de esta etapa fue la confirmación de una tendencia de mineralización de cobre de aproximadamente cuatro kilómetros en el sector Uryco-Rosa. Este dato amplía significativamente la escala potencial del sistema polimetálico, superando los límites de la antigua explotación que funcionó en la zona durante la segunda mitad del siglo pasado bajo la órbita estatal.
Con este repunte, el proyecto Huemul vuelve a posicionarse en el centro de la agenda minera nacional. En un contexto internacional donde la demanda de minerales estratégicos resulta vital para el desarrollo tecnológico y la descarbonización, la iniciativa mendocina asoma como una de las apuestas más prometedoras del país para diversificar la matriz productiva y atraer nuevas inversiones extranjeras.






