La compañía azucarera se convirtió en pionera nacional al incorporar tecnología de vanguardia para monitorear y optimizar la cristalización del azúcar en tiempo real mediante cámaras de alta definición.

La empresa Ledesma dio un salto tecnológico histórico al inaugurar la primera Sala de Cristalografía en un ingenio de la Argentina, consolidándose como pionera nacional en la incorporación de herramientas de última generación para la producción azucarera. El sistema de vanguardia implementado utiliza cámaras microscópicas de alta definición conectadas directamente a los tachos de evaporación al vacío, permitiendo un seguimiento riguroso y constante del proceso productivo.

Esta innovación industrial automatizada brinda un control preciso sobre la sobresaturación del jarabe, detectando con exactitud el momento propicio para incorporar las “semillas” de azúcar. Además, un software especializado procesa en forma simultánea la morfología, determinando el tamaño y la forma exacta del grano para evitar la formación de cristales amorfos, dobles o irregulares que afectan la calidad comercial.

El monitoreo permanente genera múltiples beneficios operativos, destacándose un importante ahorro de energía al acortarse los tiempos en los tachos de evaporación y disminuir el consumo de vapor de toda la planta industrial. A su vez, la obtención de un cristal de tamaño perfectamente uniforme facilita la tarea de los separadores centrífugos, permitiendo remover por completo la miel residual utilizando menor cantidad de agua.

Con esta relevante incorporación tecnológica, Ledesma reafirma su firme compromiso histórico con la innovación, la eficiencia energética y la mejora continua en sus procesos agroindustriales. El sistema garantiza de manera contundente que el producto final cumpla con los más altos estándares premium de granulometría antes del empaque, asegurando una textura óptima y evitando que el azúcar se apelmace.