Productores, cooperativas y tareferos presentaron formalmente un proyecto de ley al gobernador Hugo Passalacqua para declarar la emergencia por 360 días, fijar un precio mínimo de resguardo y proteger a las explotaciones de hasta 50 hectáreas.
La profunda crisis que atraviesa la cadena yerbatera escaló institucionalmente en las últimas horas, luego de que entidades rurales, sindicatos y representantes de trabajadores presentaran ante el Gobierno de Misiones un proyecto orientado a declarar la emergencia en el sector. La iniciativa busca establecer un mecanismo de contención por el plazo de 360 días, enfocado en resguardar a las explotaciones de hasta 50 hectáreas frente al desplome de los valores que percibe el productor primario.
El escenario crítico encuentra su raíz principal en la desregulación de la actividad y la pérdida de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios de referencia, lo que dejó la comercialización de la hoja verde sujeta al arbitrio de un mercado altamente concentrado. Actualmente, los valores que perciben los agricultores se ubican muy por debajo de los costos reales de producción, generando un marcado desfinanciamiento, cheques con plazos de pago prolongados y la paralización parcial de las tareas de cosecha en diversos puntos de la provincia.
El impacto de esta retracción económica trascendió largamente las tranqueras de las chacras. Al dejar de circular el flujo financiero habitual, el cimbronazo golpeó con dureza a los comercios locales, a los prestadores de servicios y a las cooperativas agrarias, situando a gran parte del entramado socioeconómico regional en una situación límite. Asimismo, sectores altamente vulnerables como los tareferos advierten sobre una emergencia humanitaria debido a la pérdida de ingresos cotidianos para sostener a sus familias.
Durante la entrega del proyecto, las organizaciones reclamaron que la Provincia utilice todas las herramientas legales a su alcance para salvaguardar la producción primaria y evitar un éxodo masivo de colonos. Por su parte, desde el Ejecutivo provincial manifestaron su acompañamiento a la necesidad de reactivar las mesas de diálogo y bregar por el restablecimiento de los instrumentos de control institucional que garanticen previsibilidad a toda la economía yerbatera.






